martes, 19 de febrero de 2013

EL PENSAMIENTO DE KARL MARX: EL PROLETARIADO CONSCIENTE.

El pensamiento socialista adquiere su máxima altura en Karl Marx, seguido, criticad0 o interpretado divergentemente en todos los movimientos sociales posteriores. Hasta 1844 Marx, que pasa la mayor parte de su vida exiliado de Alemania, en París, Bruselas y Londres, se mueve entre círculos liberales; desengañado por entonces de que el Estado liberal resuelva las contradicciones del capitalismo formula en 1845 sus Tesis sobre Fuerbach, en cuya undécima tesis señala su concepción de la praxis, “los filósofos no han hecho más que interpretar el mundo, pero de lo que se trata es de transformarlo”. En Miseria de la filosofía (1847) rechaza el socialismo no científico; en el Manifiesto Comunista de 1848 formula, junto con Engels, sus ideas claves, que desarrollará en su obra fundamental: El Capital.
El pensamiento de Marx se encuentra se encuentra ligado a tres de las corrientes intelectuales de las que se nutrió el autor:
a)     El idealismo alemán, representado por Hegel, del Marx adopta su método lógico, la dialéctica (el estudio del encadenamiento de las contradicciones que engendra la Historia), para elaborar lo que el llamo materialismo históricos, cuyo principio de contradicción constituye la fundamentación de la teoría de la lucha de clases como motor de la historia.
b)     La obras de los teóricos del liberalismo económico (A. Smith y David Ricardo), a los que Marx, en sus obra Crítica a la Economía Política y El Capital somete a crítica, exponiendo su tesis de que el sistema capitalista, basado en la plusvalía y la ley de acumulación de capital agudiza la bipolarización y el antagonismo social entre burguesía y el proletariado.
c)      El socialismo precedente, especialmente autores de transición entre el socialismo utópico y el marxista (Louis Blanc, Blanqui, Simone de Sismondi) quienes, a diferencia, de los utópicos afirman que la emancipación de los obreros sólo podía provenir de sus propios esfuerzos y que el pensamiento socialista debía proporcionales no sólo un teoría revolucionaria sino también unos objetivos para la alcanzar el poder.

Para entender el pensamiento de Karl Marx debemos partir de dos cuestiones básicas  que lo recorren:
a)     La importancia de la praxis. La filosofía no es para Marx un sistema teórico, una abstracción estéril, ha de buscarse la relación entre la teoría y la práctica, entre el pensamiento y la acción. La praxis es la teoría de la acción. La realidad es fuente y criterio de verdad del conocimiento.  Toda teoría lo es de una experiencia práctica y toda práctica corresponde a una teoría.
“La cuestión de saber si el pensamiento humano puede alcanzar una verdad objetiva no es una cuestión teórica sino práctica. Es en la práctica en donde el hombre debe mostrar la verdad, es decir la realidad, la potencia, la precisión de su pensamiento”
b)     La dialéctica. La idea fundamental de la Lógica es el principio de identidad de cada cosa consigo misma (esencia). Para Marx lo importante no es la identidad sino la contradicción, en la sociedad se producen cambios, no existe una sociedad ideal e inmutable, esos cambios son fruto de las contradicciones que habitan en cada sociedad, para explicar el cambio social necesitamos la dialéctica, pero no únicamente una dialéctica entre ideas (disputa de ideas, absolutismo versus liberalismo) sino de fuerzas, intereses y conflicto de poderes (opresores-oprimidos).

Con todo, más que las ideas filosóficas y económicas de Marx nos interesan aquí las que han ejercido una influencia real en los acontecimientos políticos o han informado las actitudes del proletariado en los conflictos sociales, y a ellas nos vamos a ceñir.

1. Interpretación materialista de la historia. Aplicando el método dialéctico Marx encontró las raíces de los fenómenos sociales en las relaciones de producción entre los hombres. Los hechos históricos son relaciones, no nube de anécdotas, y el primer hecho en la vida del hombre es la satisfacción de sus necesidades materiales. Sobre este presupuesto Marx formula tres tesis fundamentales:
a) Las ideas de una época sólo pueden comprenderse cuando se han comprendido las condiciones materiales de la época.
b) Correspondencia entre las fuerzas productivas (tierra, trabajo, capital, tecnología) y las relaciones de producción (relaciones de trabajo). Al cambiar las fuerzas (industrialización) cambian las relaciones de producción y todas las relaciones sociales. “El molino de mano crea la sociedad de los señores feudales, el molino de vapor la sociedad de los capitalistas industriales.
c) Relación dialéctica entre la base económica (infraestructura) y la ideología jurídica-política (superestructura). La economía es el fundamento de la historia, la sociedad se monta sobre relaciones de producción. Un cambio en la economía o sistema económica (del feudalismo al capitalismo) provoca la aparición de otra superestructura política (absolutismo-sistema parlamentario) y en la mentalidad (De la fe a la razón ilustrada), el Estado (Absoluto-Parlamentario), de la religión (clericalismo-laicismo), la ciencia (teología-racionalismo y empirismo) y de los valores (privilegio estamental al orgullo burgués).

2. Lucha de clases. La clase es un concepto y un hecho social. En la historia los hombres y las mujeres no actúan aislados sino en grupos sociales que condicionan a los individuos. Al estar organizada la sociedad en relaciones de producción, la función del individuo viene definida por la división del trabajo, los que se encuentran en las mismas condiciones forman una clase. Las clases son, por tanto, grupos sociales que ocupan un lugar determinado en el proceso material de producción; los une una idéntica relación con los medios de producción; unos son propietarios, otros no. La hostilidad de las clases es un fenómeno histórico. La historia, dice Marx en el Manifiesto Comunista, es una lucha entre opresores y oprimidos; esta lucha es una palanca revolucionaria que derribaría al capitalismo.
Engels habla de tres formas de lucha de clases:
- Económica (reformas parciales en salarios, viviendas.., para mejorar las condiciones de vida).
- Política (lucha por el poder, en el parlamento o en la calle).
- Ideológica (conciencia que de su clase toma el proletariado).

3. Teoría del Estado: De la Dictadura del proletariado a la sociedad sin clases. Para entender este concepto debemos partir de una idea, para Marx el Estado no es neutro, su poder y sus leyes más que dirigidas al interés general se dirigen al interés de la clase que lo controla, en el siglo XIX, la burguesía. Esta tesis constituye una de las tesis más discutidas y revisadas del marxismo. Marx habla de la dictadura transitoria. La conquista del Estado, la más importante institución de la superestructura de una sociedad, por el proletariado permitirá la utilización de esta máquina represiva en orden a desmontar el capitalismo. Una vez conseguido, el Estado reducirá paulatinamente su papel. Para Marx la dictadura del proletariado es la palanca para llevar a cabo las transformaciones tras la conquista del poder; pero se trataría de una fase transitoria, “periodo de transición hacia la total supresión de las clases” escribe en 1852.
Finalizada esta fase transitoria, el comunismo implica la desaparición de las clases, cuando se ha cumplido el lema: “De cada cual según su capacidad, a cada uno según sus necesidades”. En la situación de autogobierno de los productores desaparecerían las tensiones sociales, se reconcilia la ciudad y el campo, el hombre consigo mismo en un trabajo ennoblecedor, los trabajos intelectuales y manuales. La supresión de las clases significa que, una vez colectivizados, la relación con los medios de producción sería la misma para todos los individuos.
4. Plusvalía. La noción de plusvalía constituye uno de los aspectos centrales de El Capital, su mayor aportación para el conocimiento de la esencia del capitalismo. Como a todos los economistas de su siglo a Marx le preocupa la noción de valor. Toda mercancía exige un gasto de energía por parte de los trabajadores; Marx rechaza identificar el valor con la demanda, que depende de la solicitud de los privilegiados; el valor de una mercancía depende del trabajo realizado para su producción, Pero existe una mercancía muy peculiar; la fuerza de trabajo del obrero, a la que también se aplica la ley del valor. En Salario, precio y ganancia de 1865 explica que la fuerza de trabajo se mide por su coste de producción, por la labor que ha sido necesaria para producir los alimentos, los vestidos, habitación del obrero. El capitalista compra esta fuerza de trabajo, pero la capacidad de trabajo es extensible y el empresario la emplea más horas de las que necesita para compensar el coste. La diferencia entre el precio a que compra la fuerza de trabajo y el precio a que la vende es la plusvalía. Toda plusvalía es la materialización de un trabajo no pagado. Si el obrero recibiese por su trabajo exactamente el valor de las mercancías por él producidas no se comprendería el desarrollo del capitalismo. En resumen, la plusvalía es una fuente de beneficio que por acumulación origina los capitales.
            A esta plusvalía absoluta, que se basa en el aumento de la jornada laboral, sucede, al modernizarse los instrumentos y máquinas, la plusvalía relativa, mediante la reducción del número de horas necesario para compensar el coste de la fuerza de trabajo.

5. Acumulación y crisis del Capital. Para Marx, el objetivo esencial del capitalismo no es incrementar la producción, sino incrementar y concentrar el beneficio. Un beneficio concentrado en poder de una minoría que intenta reproducirlo condenando a la mayor parte de la población a una situación de miseria, esa situación es su terminal al provocar dos fenómenos: la toma de conciencia de los explotados (el beneficio de unos es la ruina de los otros) y la crisis de sistema económico, ¿Qué sentido tiene producir cada vez más y mejor (incrementos de productividad gracias a la tecnología y bajos salarios) sí el consumo y la reinversión están cerrados al 98% de la población?

6. El concepto de alienación. Como hemos visto Marx pone el acento en la toma de conciencia. Tomar conciencia de aquello que nos aliena es comprender los motivos y las causas económicas, sociales, políticas o ideológicas de aquellos que nos oprime, nos resta libertad, igualdad de oportunidad. No hay ideas sin motivos, no hay intenciones sin ideas, no hay idea sin interés. Cuando Marx dice “la religión es el opio del pueblo” no hace tanto una crítica de la religión, sino una crítica del servicio de la religión a una clase determinada, la religión implica una ética de la resignación, útil al clero privilegiado medieval de igual modo que a la burguesía del XIX.

Para terminar, se ha tendido a ver en Marx en una pensador demasiado teórico y rígido, pareciera como si le importara más la clase social y la economía que la capacidad de los individuos para cambiar las cosas, sin embargo, toda cambio social y económico pasaba por,

            “Que el libre desarrollo de cada individuo sea el requisito para el libre desarrollo de toda la sociedad”

            De igual modo,

            “La libertad es la esencia del hombre, a tal punto que hasta sus adversarios la realizan, aunque combatan su realidad: quieren apropiarse, como del adorno más preciado, lo que rechazaron como adorno de la naturaleza humana”.